30 de noviembre de 2009

Graias a Rania y a Caty AL Fin!!! El Primer Capitulo (Original) de Spirit Bound. VA5.

Como siempre Rani y Caty super actulizadas, ellas son mis idolos, siempre que quiero algo de VAmpire Academy las visito y fijo tienen algo asi que no duden en pasarse ppor el blog de Rania y de Caty.

Despues de muchas especulaciones (y dos fan fic) al fin—Dios, que nervios—aqui les traigo el primer capitulo de la quinta parte de una de mis sagas favoritas de toda la vida. Vampire Academy 5.
Quienes me han visitado sabran que ya he subido dos posibles primeros capitulos y los dos estaban buenisimos (Si no los has leido entra AQUI). Las comparaciones son odiosas, pero quienes en realidad aman la serie se que leeran los dos fics y el original y seguiran siendo felices.
¿Como sera el proximo encuentro de Rose y Dimitri? ¡Muero por saberlo! y tambien muero por saber que pasara con Adrian quien ahora esta en mi corazon y por saber si Christian y Lissa volveran. La espera sera hasta Marzo y estoy dispuesta a sacrificarme, pero por ahora aqui les dejo el primer capitulo y si no han leido la saga aqui mismo podran descargarla.


Capitulo 1

Hay una gran diferencia entre amenazas de muerte y cartas de amor incluso si la persona que las escribe aún reclama que te ama. Aunque considerando que una vez trate de matar a una persona que amé, tal vez yo no tenga derecho a juzgar.La carta de hoy ha llegado perfectamente sincronizadas, no es que hubiera esperado menos, ya la he leído cuatro veces y aunque ya se me hacia tarde, no pude evitar leerla por quinta vez.Mi querida Rose,Uno de los pocos inconvenientes de ser despertado es que ya no necesitamos dormir, por lo tanto ya no soñamos. Es una lástima, porque si yo pudiera soñar, soñaría contigo. Soñaría con tu olor y como se siente tu negro cabello de seda entre mis dedos. Soñaría con la suavidad de tu piel y la fiereza de tus labios cuando nos besamos.Sin sueños, tengo que conformarme con mi propia imaginación , que es casi igual de buena, tanto que puedo imaginar todas esas cosas a la perfección, así como cuando tome tu vida de este mundo. Es algo que lamento tener que hacer, pero tu has hecho que mi decisión sea inevitable. Te negaste a unirte a mí para tener vida eterna y el amor no me deja ningún otra eleccion. No puedo permitir que alguien tan peligroso como tu siga viviendo. Además, incluso si fueras convertida en contra de tu voluntad, ya tienes tantos enemigos entre los Strigoi que uno de ellos te mataría. Así que si debes morir, será por mi mano. Y de nadie másSin embargo, te deseo lo mejor el día de hoy cuando tomarás tus prueba, no es que necesites suerte. Si en realidad te estan haciendo que las tomes y no tengo ninguna duda de que lo estan haciendo, es una pérdida de tiempo para todos. Eres la mejor del grupo, Y para esta noche ya llevaras la marca de La promesa. Por supuesto, eso significa que serás aún más desafíante cuando nos reunamos otra ves y definitivamente voy a disfrutarlo.Nos reuniremos de nuevo. Con la graduación, seras expulsada de la Academia, y una vez que estes fuera de los guardianes, Te encontraré. No hay lugar en este mundo donde puedas esconderte de mí. Te estoy vigilando.Con Amor,DimitriA pesar de sus buenos deseos, realmente no encontre la carta inspiradora así que la arroje sobre la cama y salí de la habitación y traté de no dejar que me afectara. “No hay lugar en este mundo donde puedas esconderte de mi”. Yo no lo dudaba. Sabía que Dimitri tenía espías. Desde que se convirtió en un malvado vampiro muerto viviente, así como también sabía que era una especie de líder entre ellos, que por cierto yo tuve que ver en eso, al apresurarme a matar a su antigua lider. Yo sospechaba que muchos de sus espías eran humanos y que estaban observandome para avisarle en el momento en que yo saliera de la escuela, ya que ningún Strigoi puede evitar el cambio de guardia cada veinticuatro horas. Aunque los humanos pueden hacerlo, y recientemente nos enteramos de que muchos humanos estaban dispuestos a servir a los Strigoi a cambio de la promesa de ser convertidos algún día. Para esos humanos valía la pena corromper sus almas a cambio de la vida eterna, además de que ayudaban a matar a otros para sobrevivir. Esos humanos me hacían sentir enferma."Parece que estás lista para enfrentarte a un ejército"Por fin salí de mis oscuros pensamientos. Estaba tan obsesionada con Dimitri y su carta que había estado caminando alrededor del campus, ajena al mundo, y no me había dado cuenta de la presencia de mi mejor amiga, Lissa, que se unia a mi paso, con una sonrisa burlona en su rostro. Lo que me sorprendio, era extraño, ya que compartiamos un lazo psíquico, y eso siempre me mantenía al tanto de su presencia y sentimientos. Tenía que estar muy distraída para no haberlo notado, y si existía una distracción, ese era el hombre que me querería matar y que además yo amaba.Le dí a Lissa lo que esperaba que fuera una sonrisa convincente. Ella sabía lo que había ocurrido con Dimitri, mi ex tutor y ex novio, quien había sido convertido en Strigoi y ahora quería matarme después de que yo traté de matar pero fallé. Así que las cartas que recibía de él cada semana me preocupaban como si ya no fuera suficiente el hacerle frente a la vida sin la existencia de mi acosador."Me siento como si ya enfrentara a un ejército", señalé. Era tarde, pero al final del verano el cielo de La Montaña aún habia sol, bañándonos con una luz dorada mientras caminábamos. Yo lo adoraba, pero para un Moroi o una pacífica y viviente vampiro como Lissa, eventualmente La incomodaria o debilitaría.Ella sonrió y echó su cabello platinado sobre un hombro. El sol iluminaba su pálido color hacia un brillo angelical. "Supongo que te sientes así. No creí que realmente estuvieras tan preocupada".Yo Podía entender sus pensamiento. Incluso Dimitri había dicho que esto era una pérdida de tiempo. Después de todo, yo había ido a Rusia y me había enfrentado a un Strigoi de verdad y había matado a muchos de ellos por mi cuenta. Tal vez no debería haber tenido miedo, pero de repente toda la habladuria y la gente me había presionado. Mi corazón latía muy rápido. ¿Qué pasaría si no podía hacerlo? ¿Qué pasaría si no fuera tan buena como yo pensaba que era? Los guardias que me retaran aquí no eran Strigoi, pero si eran muy calificados y habían estado luchando por mucho más tiempo que yo. La arrogancia podría meterme en muchos problemas, y si yo fallaba, le haría frente a todas las personas que se preocupaban por mí. Toda la gente que tenía fe en mí.
Otra cosa que también me preocupaba."Estoy preocupada acerca de cómo estas marcas afectarán mi futuro", le dije. Era la verdad. Las pruebas eran el examen final para un novato guardian como yo. Aprobarlas garantizaba que podría graduarme de la Academia de St.Vladimir y tomar mi lugar con los guardianes verdaderos que defendian a los Moroi.A través de nuestra conexion, sentí la compasión de Lissa y su propia preocupación. "Alberta cree que hay una buena probabilidad de que aún podamos estar juntas cree que todavía puedes ser asignada como mi guardiana".Yo hice una mueca. "Creo que Alberta me dijo eso para mantenerme en la escuela". Había abandonado la escuela para ir a cazar a Dimitri hace unos meses y luego regresé. Eso era algo que no se veria bien en tu expediente académico. También estaba el pequeño detalle de que la reina Moroi, Tatiana, me odiaba y que probablemente tendría alguna influencia sobre quien yo fuera asignada. Pero esa era otra historia. "Creo que Alberta sabe que la mitad de los gurdianes del mundo tendrían que ser eliminados antes de que me dejaran protegerte. Incluso si asi fuera, las probabilidades todavía serían muy pocas"Delante de nosotros, la multitud se escuchaba más fuerte. Uno de los muchos campos de deportes de la escuela se había transformado en un escenario era algo asi como en la época romana con sus gladiadores. Las gradas habían, transformandas en simples asientos de madera y bancos lujosamente acolchonados. Había banderas rodeando el campo, sus colores eran brillantes al azotarse con el viento. No podía verlo todavía, pero yo sabía que había algún tipo de construido cerca de la entrada del estadio para que los novatos esperaran ahí. El mismo campo había sido convertido en una carrera de obstáculos con trucos peligros. Y habia un sonido estruendoso de aplausos, sabía que muchas personas ya estaban ahí para presenciar el evento."No me daré por vencida", dijo Lissa con firmeza.Y a través de La conexión, yo sabía que lo decía en serio. Era una de las cosas maravillosas acerca de ella su fe inquebrantable y optimismo. Hacia que las pruebas más terribles pareciera nada. Era un fuerte contraste con mi reciente cinismo. "Yo tengo algo que podría ayudarte hoy."Ella se detuvo y buscó en el bolsillo de sus jeans, sacó un anillo de plata con piedras pequeñas que parecían piedras preciosas. Yo no necesitaba de ningúna conexión para entender lo que ella me estaba ofreciendo. "¡Oh, Liss... no lo sé. Yo no quiero, ninguna desleal ventaja".Lissa entorno sus ojos. "Ese no es el problema, y tú lo sabes. Este está bien, te lo juro".El anillo que ella me ofrecia era un de encanto, una infusión extraña de tipo magico que ella ejercía. Todos los Moroi tenían el control de uno de los cinco elementos: tierra, aire, agua, fuego, o espíritu. El espíritu era el más raro, tan raro que había sido olvidado durante siglos. Pero, Lissa y algunos otros recientemente habían conseguido a dominarlo. A diferencia de los demás elementos, que son más de naturaleza física, el espíritu estaba vinculado con la mente y todo tipo de fenómenos psíquicos.El hacer encantos con el espíritu era algo con lo que Lissa apenas había comenzado a experimentar y ella no era muy buena en eso. Su mejor habilidad de espíritu era el de curación, así que ella seguía tratando de hacer hechizos de curación. El último había sido un brazalete que había quemado superficialmente em mi brazo. "Este funciona. Bueno un poco, pero te ayudara a mantener lejos a la oscuridad durante la prueba."Pero todos los dones del espiritu tenían un costo: una oscuridad que finalmente llevaba a la locura. Oscuridad que a veces me transmitia a través de La conexion. A Lissa y a mi nos habían dicho que con encantos y su curación, podríamos combatirla. Eso también era algo que aún no teníamos dominado.Le lance una pequeña sonrisa, movida por su preocupación acepté el anillo. Este no quemo mi mano, lo que tomé como una señal prometedora. Era pequeño. Lissa trabajaba con cualquier cosa de plata que ella podía encontrar así que este sólo entto en mi dedo meñique. No sentí nada en absoluto mientras lo deslizaba en mi dedo. En ocasiones eso sucedia con los encantos de curación. O podría significar que el anillo era totalmente ineficaz. De cualquier manera, no habría ningún daño.
“Gracias” dije. Sentí la alegría extenderse a través de ella, y continuamos caminando.
Levante mi mano delante de mí, admirando la forma en que las piedras verdes brillaban. Las joyas no eran una gran idea en la clase de desafíos físicos que yo estaría enfrentando, pero iba a tener guantes cubriéndolo.
“Difícil creer que después de esto, habremos terminado y estaremos libres en el mundo real” Yo dije en voz alta, sin considerar realmente mis palabras.
A mi lado, Lissa se congeló, y yo inmediatamente me arrepentí de haber hablado. “Estar libres en el mundo real” significaba que Lissa y yo íbamos a llevar a cabo una tarea con la que ella -infelizmente- había prometido ayudarme hace un par de meses.
Mientras estuve en Siberia, yo me enteré de que podría existir una forma de convertir de nuevo a Dimitri en un dhampir como yo. Era bastante improbable-posiblemente una mentira- y con la obsesión que él tiene con mi muerte, no me hacia ilusiones en cuanto a tener alguna opción excepto matarlo si llegaba al punto de ser él o yo. Pero si había alguna forma en la que yo pudiera salvarlo antes de que eso pasara, tenía que encontrarla.
Desafortunadamente, la única oportunidad de convertir este milagro en una realidad era a través de un criminal. Y no se trataba de cualquier criminal: Víctor Dashkov, un Moroi de la realeza que había torturado a Lissa y que había cometido todo tipo de atrocidades que habían convertido nuestras vidas en un infierno. La justicia había entrado en acción, y Víctor estaba encerrado en prisión, lo que complicaba las cosas. Ahora sabíamos que mientras él estuviera destinado a una vida tras las rejas, no veía ninguna razón para compartir lo que sabía a cerca de su hermano - ilógicamente, la única posibilidad para que Víctor pudiera entregarnos esa información era que nosotros le diéramos la única cosa que nadie más podía: su libertad.
Esta no era una idea a prueba de tontos, por más de una razón. Primero, yo no sabía si esto funcionaría. Esa era una razón bastante grande. Segundo, no tenía idea de cómo propiciar un escape de prisión, eso sin contar con que no sabía dónde estaba su prisión. Y finalmente, estaba el hecho de que estaríamos liberando a nuestro enemigo mortal.
Eso era lo suficientemente devastador para mí, eso sin contar lo que le haría a Lissa. Aún así, sabiendo lo mucho que la idea la afectaba - Y créanme, lo hacía- ella había jurado solemnemente ayudarme. Por supuesto, considerando que no teníamos idea de cómo encontrar la prisión, su promesa podría no ser importante al final. Yo iba a tratar de arreglar el incomodo silencio entre nosotras, explicandole que realmente me refería a que seriamos libres para celebrar su cumpleaños en grande la próxima semana. Mis intenciones fueron interrumpidas por Stan, uno de mis instructores. “Hathaway!” Ladró, acercándose desde el campo. “Gracias por unirse a nosotros. ¡Venga aquí ahora!” .
Los pensamientos sobre Víctor se desvanecieron de la mente de Lissa. Ella me dio un rápido abrazo. “Buena suerte” susurró ella. “No es que la necesites”.
La expresión de Stan me decía que nuestra despedida de diez segundos, fue diez segundos demasiado larga. Yo le agradecí a Lissa con una sonrisa, y entonces ella se marchó a encontrarse con nuestros amigos en las graderías, mientras yo me apuraba detrás de Stan. “Tienes suerte de no haber estado entre los primeros” gruñó él. “La gente está empezando a apostar si tu ibas a presentarte o no”.
“¿De verdad?” le pregunte alegremente. “¿Como están las probabilidades? Por qué aún estoy a tiempo de cambiar de opinión”.
Sus ojos entrecerrados me dieron una advertencia que no necesitaba palabras mientras entrabamos al área de espera adjunta al campo, debajo de las graderías. Yo siempre había estado asombrada en los años pasados, por todo el trabajo que requerían estas pruebas, y no estaba menos impresionada ahora que las veía de cerca. Las barracas en la que los novatos esperábamos fueron construidas de madera, con un techo que la completaba. La estructura se veía tan fuerte como si hubiera sido parte del estadio desde siempre. Había sido construida con una rapidez remarcable y sería desmontada de la misma forma, una vez que las pruebas terminaran. Una puerta de tres personas de ancho daba una visión parcial de lo que pasaba al campo, donde mis compañeros de clase esperaban ansiosamente. Todo tipo de obstáculos esperaban allí, retos pensados para probar el equilibrio y la coordinación de los estudiantes mientras esquivaban los guardianes adultos que estarían escondidos alrededor de objetos y las esquinas. Pasillos de madera habían sido construidos al final del campo, creando un oscuro y confuso laberinto. Redes e inestables plataformas estaban repartidas alrededor de otras áreas, diseñadas para ver que tan aptos éramos para luchar bajo condiciones difíciles.
Algunos de los otros novatos, estaban amontonados en la puerta, esperando obtener alguna ventaja al ver a los que iban primero que ellos. Yo no. Yo saldría sin saber que iba a pasar, dispuesta a enfrentarme cualquier cosa que ellos prepararan para mí. Estudiar el campo ahora simplemente me haría pensar demasiado y asustarme. Calmarme era lo que necesitaba ahora. Así que me recosté contra una de las paredes de la barraca y observé la gente a mí alrededor. Parece que yo realmente fui la última en presentarme, y me preguntaba si alguien había perdido dinero al apostar en mi contra. Algunos de mis compañeros de clase estaban reunidos en pequeños grupos. Algunos estaban haciendo estiramiento y otros ejercicios de calentamiento. Otros estaban con instructores que habían sido mentores. Esos profesores hablaban intensamente con sus estudiantes, dándoles consejos de último minuto. Yo escuchaba constantemente palabras como concéntrate y cálmate. Verlos hizo que mi corazón se encogiera. No hace muncho tiempo, así era como me imaginaba este día. Me imaginaba a Dimitri a mi lado, mientras él me decía que me tomara esto en serio y que no perdiera mi calma cuando saliera al campo. Alberta había hecho una buena labor como mentora desde que regresé de Rusia, pero como capitana, ella estaba afuera en el campo, ocupada con todas sus responsabilidades. Ella no tenía tiempo para venir y sostener mi mano. Mis amigos que hubieran podido venir a ofrecerme su apoyo- Eddie, Meredith, y otros- Estaban envueltos en sus propios miedos. Yo estaba sola.
Sin ella o Dimitri - o bien, cualquiera- Sentía un sorpresivo ataque de soledad fluyendo a través de mi. Dimitri debería haber estado aquí conmigo. Así es como se suponía que fuera. Cerrando mis ojos, me permití imaginarme que él estaba realmente aquí, a unos pocos centímetros mientras hablábamos.
“No te preocupes, camarada. Yo puedo hacer esto con los ojos vendados. Infiernos, a lo mejor yo de hecho deba hacerlo. ¿Tienes algo que pueda usar? Si eres amable conmigo, hasta podría dejarte amarrármelo”. Dado que esta fantasía hubiera tomado lugar después de que dormimos juntos y habíamos decidido hacer que las cosas funcionaran, había una fuerte posibilidad de que él me hubiera ayudado a quitarme esa venda- entre otras cosas.
Yo podía imaginarme perfectamente la sacudida exasperada de cabeza que ese comentario me hubiera hecho obtener. “Rose, lo juro, algunas veces parece que cada día que paso contigo es mi propia prueba personal.” Pero yo se que de cualquier forma, el hubiera sonreído y la mirada alentadora y llena de orgullo que él me hubiera dado mientras me dirigía hacia el campo, hubiera sido todo lo que necesitaba para pasar los exámenes- “¿Estás meditando?”
Abrí mis ojos, sorprendida por esa voz. “¿Mamá? ¿Qué estás haciendo aquí?” Frente a mi estaba Janine Hathaway, mi madre, quien era unos pocos centímetros más baja que yo pero tenía la suficiente energía en su interior para luchar contra alguien del doble de mi tamaño. La mirada peligrosa en su bronceada cara retaba a cualquiera a que la desafiara. Ella me dio una sonrisa seca y puso una mano en su cadera.
“¿honestamente pensabas que no iba a venir a verte?”
“No lose” Admití, sintiéndome casi culpable por dudar de ella. Ella y yo no hemos tenido mucho contacto durante los años, y fueron sólo los eventos recientes-la mayoría de ellos malos- que comenzaron a restablecer la conexión entre nosotras. La mayor parte del tiempo, no sabía que sentir por ella. Yo oscilaba entre un poco de necesidad infantil por su madre ausente y el resentimiento adolescente por su abandono. “Pensé que tenias, ya sabes, cosas más importantes que hacer”
“No había nada que pudiera hacerme perder esto” dijo ella firmemente. Ella inclinó su cabeza hacia la puerta, haciendo que sus rizos rojizos se balancearan. “A tu padre tampoco”.
“¿Qué?”
Me apresuré hacia la puerta y eché un vistazo al campo. Mi vista no era fantástica, gracias a todos los obstáculos en el camino, pero era lo suficientemente buena. Allí estaba él: Abe Mazur. El era realmente fácil de encontrar con su barba y bigote negro y con su bufanda verde esmeralda anudada alrededor de su camisa de vestir negra. Yo incluso podía entrever el brillo de su arete de oro. El tenía que estar derritiéndose en este calor, pero al parecer se necesitaba algo más que un poco de sudor para calmar su llamativo sentido de la moda. Si mi relación con mi madre era incipiente, mi relación con mi padre simplemente no existía. Lo conocí en Mayo, e incluso así, no fue hasta que regresé que me enteré de que era su hija. Todos los dhampirs tenemos un padre Moroi, y él era el mío. Yo aún no estaba segura de como sentirme al respecto. La mayor parte de su pasado era un misterio, pero había bastantes rumores de que él estaba envuelto en negocios ilegales. La gente también actuaba como si fuera del tipo rompe-rodillas, y a pesar de haber visto pocas evidencias de esto, no me sorprendía. En Rusia era conocido como Zmey: La serpiente.
Mientras lo miraba anonadada, mi mamá se acercó a mi lado. “El va a ponerse feliz de que hayas llegado a tiempo” dijo ella. “El estaba organizando una gran apuesta a cerca de si te ibas a presentar o no. El puso su dinero a tu favor, si eso te hace sentir mejor”. Yo gruñí. “Por supuesto. Claro que el tenía que ser el organizador de la apuesta. Debería haberlo sabido tan pronto como - Mi mandíbula cayó abierta.
” ¿El está hablando con Adrian?” Si. Sentado al lado de Abe estaba Adrian Ivashkov- Mi casi novio. Adrian era un Moroi de la realeza- y otro usuario del espíritu como Lissa. El había estado loco por mí desde que nos conocimos, pero yo sólo tenía ojos para Dimitri. Después de fallar en Rusia, yo regresé y le había prometido a Adrian una oportunidad. Para mi sorpresa las cosas habían salido... bien entre nosotros. Incluso fantásticas. El me había escrito una propuesta de por qué salir con él era la decisión correcta. Incluía cosas como “Dejaré los cigarrillos a menos que de verdad, de verdad necesite uno” y “Prepararé sorpresas románticas cada semana como: un picnic repentino, rosas o un viaje a Paris- Aunque no realmente ninguna de las anteriores porque ahora no serían una sorpresa.”
No era como con Dimitri, pero entonces, supongo que dos relaciones no pueden ser exactamente iguales. Yo aún estaba decidida a salvar a Dimitri, pero eso no significaba que mi vida romántica había terminado- algo que me tomó un tiempo aceptar. Adrian me hacía feliz. Y por ahora, eso era suficiente.
Pero eso tampoco significaba que yo lo quisiera cerca del pirata mafioso de mi padre. “¡El es una mala influencia!” Protesté.
Mi madre resopló. “Realmente dudo que Adrian pueda influenciar tanto a Abe.”
“¡No Adrian! Abe. Adrian está intentando comportarse mejor. Abe lo arruinará todo.” Además de dejar de fumar, Adrian había jurado dejar de beber entre otros vicios en su propuesta. Yo bizqueé entre la multitud de las graderías para verlo a él y a Abe, tratando de adivinar que tema podría ser tan interesante.
“¿De que están hablando?”
“Creo que esa es la menor de tus preocupaciones en este momento”. Janine Hathaway era demasiado práctica. “Preocúpate menos por ellos, y más por ese campo”
“¿Crees que estén hablando sobre mi?” “¡Rose!” Mi mamá me dio un ligero golpe en el brazo, y yo arrastre mis ojos de vuelta a ella. “Tienes que tomarte esto en serio. Mantén la calma y no te distraigas”. Sus palabras se parecían tanto a lo que imaginé que diría Dimitri, que una pequeña sonrisa se instaló en mi cara. No estaba sola después de todo. “¿Qué es tan gracioso?” Me pregunto ella con cautela. “Nada” dije yo, dándole un abrazo. Ella estaba petrificada al principio, pero entonces se relajó, abrazándome brevemente antes de retirarse. “Me alegra que estés aquí”.
Mi madre no era del tipo afectivo, y la sorprendí fuera de guardia. “Bien” dijo ella, obviamente aturdida, “Te dije que no me lo perdería.”
Yo miré de nuevo hacia las graderías. “Abe, por otro lado, no estoy tan segura”
O... espera. Una extraña idea se me ocurrió. No, no tan extraña de hecho. Turbio o no, Abe tiene conexiones- algunas lo suficientemente extensas para mandarle un mensaje a la prisión a Víctor Dashkov.
Abe le había pedido información sobre Robert Doru, como un favor para mí.
Cuando Víctor le envió un mensaje de vuelta diciendo que no tenía ninguna razón para ayudarle a Abe, rechacé demasiado pronto a mi padre y me apresuré con la idea de sacarlo de prisión. Pero ahora-
“Rosemarie Hathaway!”
Fue Alberta quien me llamó, su voz sonando fuerte y clara. Era como una trompeta, una llamada a la batalla. Todos los pensamientos sobre Abe y Adrian-y si, incluso Dimitri- se desvanecieron de mi mente. Creo que mi madre me deseó buena suerte, pero las palabras exactas se perdieron mientras me apresuraba hacia el campo donde me esperaba Alberta. La adrenalina corría por mis venas. Mi pulso se aceleró de nuevo. Toda mi atención estaba ahora en lo que tenía adelante: la prueba que finalmente me convertiría en una guardiana.
Fin del Capi.

Besotes a todas.

POR CIERTO........................

La imagen de la peli de Vampire Academy no es de la peli (espero que algun dia llegue) es una imagen creada por un fan ademas felicitado por la propia Richelle.... besos

Aqui encontraras toda la saga.

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